Es cierto que la ausencia de Michael Ballack en el seleccionado alemán es un baja notoria, no sólo por el talento innegable del futbolista sino por el liderazgo que éste imparte en el seleccionado germano sobre un campo de juego. Pero los alemanes no son precisamente una legión de llorones y ya están depositando sus esperanzas en un joven mediocampista de 20 años que parece no tener la menor intención de corrérsele a la presión.
Su nombre es Toni Kroos y aunque la temporada pasada jugó en el Lerverkusen, su casa y su hogar están en el Bayern Munich, club donde se formó y donde volverá la próxima temporada. De hecho uno de los históricos del equipo del Bayern y de la selección alemana, el casi mítico Oliver Kahn, dijo sobre la joven estrella: “”Futbolísticamente, es lo mejor que he visto en la cantera desde hace años” Un elogio que también viene con un alto grado de expectativas.
Y a las expectativas, el habilidoso Kroos –que ostenta el título de jugador más joven en debutar en la Busdesliga- ha ido superando con creces con un total de 9 goles, varios de ellos espectaculares, y 12 asistencias en la última temporada además de ser elegido el mejor jugador del torneo en el mundial Sub 17 de Corea hace 3 años.
Claro que el mundial de Sudáfrica es la mayor prueba en la corta pero prometedora carrera del jugador alemán. Por lo pronto queda la sensación de que cuenta con las armas y el coraje para hacer un gran papel con la selección alemana. Y todos sabemos que a aquel alemán que defiende con honor y éxito los colores de su camiseta no le espera otro camino que el de la gloria.


Como jugador, Dunga perteneció a esta raza de futbolistas que nunca escogerías primero en las pichangas –ese honor es para los “mágicos”- pero que siempre querrías en tu equipo. Luchador, implacable, molestoso para el rival e inspirador para los compañeros. Un guerrero.
Entonces vino la convocatoria de jugadores para el mundial. Ni Ronaldinho ni Adriano figuraban en la lista del estratega. Lo del emperador era más o menos cantado, pero la exclusión del otrora mejor jugador del mundo no tardó en levantar polvareda. Para muchos esta decisión mata definitivamente el espíritu tradicional de Brasil, algo que, aseguran, podría costarles el título. Algunos periodistas, incluso, hablan de una decepcionante selección por parte del técnico. La única estrella de Brasil es su camiseta y las cinco estrellas que están encima del escudo. Ponérsela es un orgullo que todos los jugadores deben sentir, había dicho el entrenador en una entrevista en el 2006.
Durante un tiempo fue sinónimo de fantasía en el fútbol, del pináculo de lo que un hombre puede lograr con una pelota entre los pies. Poco a poco, Ronaldinho se fue apagando, y aunque ha tenido ciertos chispazos de magia en el Milán, lo cierto es que su “mejor época” hace tiempo que terminó. Aún así, había cierta esperanza para que entre en la lista final de seleccionados por Dunga para buscar el sexto campeonato mundial de la verdeamarella.