Lo de aquella noche en Francia fue una paliza del equipo local. Fue una masacre del ejército galo encabezada por el general Zidane que marcaba los derroteros que tenían que seguir sus secuaces para derrotar al Brasil de Ronaldo y compañía. Un Brasil que no atinó nunca a encontrar la manera de resistirse a los embates de un equipo que estaba decidido a salir de su propio reducto con la copa entre sus manos.
Fue un 3 a 0 contundente con dos goles del mago y uno del hoy desaparecido Petit. Fue también el pináculo del fútbol francés en el ámbito mundial. Reviva los mejores momentos de una de las finales más memorables de la historia de los mundiales.


